Muy a la ligera emitimos juicio contra nuestros padres, se nos hace muy fácil sacar una lista de cotejo y palomear lo que consideramos es correcto y tachamos lo que a nuestro parecer no se cumple, que está mal, que según nosotros no debería de ser así o simplemente no nos agrada.
Hoy es el día del papá, la verdad quisiera poder festejarlo con él; sin embargo, él ya no está, hace ya 30 años sufrió un derrame cerebral mientras iba manejando y ya no alcanzó a llegar por nosotros. Recuerdo ese día como si fuera ayer. Tengo diferentes imágenes grabadas en mi mente. Él se despidió de nosotros, una amiga de mis papás llegó por nosotros y nos llevó al hospital, nos dijo que mi papá había sufrido un accidente, después nos dijo que había fallecido, que mi mamá estaba adentro con él… enseguida todo era borroso, todo alrededor de mí daba vueltas, muchas preguntas nublaban mi mente…
¿Por qué? ¿Por qué él? ¿Qué le pasó? ¿Con quién habló por última vez? ¿Quién lo escuchó al caer? ¿Quién lo asistió? ¿Por qué no estábamos con él? ¿Y ahora qué vamos a hacer? Y mi mamá y mis hermanos, ¿dónde están? ¿Por qué sigo viva? ¿Qué vamos a hacer? Estas son solo algunas de las preguntas que recuerdo. Todo era gris, me sentía entumecida. No sé cómo pero nos llevaron a casa.
Al día siguiente no fui a la universidad, para qué, ya no estaba mi papá. Yo estaba estudiando para trabajar con él y con mi mamá. Por cierto, ¿dónde estaba mi mamá? No me había dado cuenta que desde ese día, ella se convertiría en mamá y papá. ¿Cómo? ¿Cómo funcionaría eso? ¿Cómo de la noche a la mañana todo había cambiado? Y mi papá, ¿dónde estaba? ¿A dónde se había ido?
Por años me habían enseñado que hay un cielo y un infierno, yo decidí pensar que él se había ido al cielo, pero ¿por qué allá y no acá? Allá no tiene familia. Nosotros tres estábamos solos sin un papá, y mi mamá sin su esposo. ¿Por qué? Me dijeron que no cuestionara, que todo tiene un propósito. Pero, ¿por qué mi papá? ¿Por qué nosotros? No quería reprimir mis preguntas.
No somos especiales, pero sí éramos una familia. Desde ese año ya no festejamos el día del papá. Cada año lo recuerdo con más tristeza que el anterior, cada año me falta más, cada año lo admiro más, cada año lo respeto más. Y cada año me doy cuenta que mi mamá tuvo que llenar el vacío en nuestras vidas. Hoy doy gracias por su vida, por ser una mujer fuerte, por ser nuestra ancla, por ser nuestro papá y mamá.
Mami, gracias por recibir los abrazos que ya no le podemos dar a él. Feliz día del papá, mamá.
